domingo, noviembre 30, 2008
posted by Mr. Aristurtle at 11:15 PM | Permalink
La racionalidad del fracaso

Conversando con una amiga (que probablemente leerá esto), en realidad aconsejandola, como siempre con una actitud "olímpica" que me hace un ser detestable, nuevamente me di cuenta de como fuerzas externas actuan sobre uno e imponen cierto tipo de barreras mentales que mantienen dentro de un ámbito muy restringido el movimientos de las ideas y junto con eso cualquier tipo de desarrollo intelectual, amoroso, existencial o la huevá que sea será limitado. Ahora este ambito de acción de las ideas ¿podrá depender de las capacidades de cada ser humano o serán fruto de un fenómeno más grande, la herencia de un sistema?... con respecto a esta volada emocional, mamona shuer pseudointelectual, no tengo idea, más bien da lo mismo, cuando hablemos de palabras mayores procuraré ser más riguroso y creanme que lo soy, porque soy conciente de la mierda que vale esto y de su calidad de ocio mal enfocado e infructífero.
El asunto es que reté a una amiga porque le daba verguenza entregar un abstract a su profesor guía... saqué un discurso tan bonito, lleno de optimismo y coherencia, en fin una visión de vida producto de una supuesta praxis... claro! eso era lo que el perla creia, o queria creer.
Ahora, a eso de las 11.30 pm me doy cuenta, después de una reflexión digna de niño símbolo... (si soy cruel ¿y que tanto?, me carga la teletón pero eso es harina de otro costal) me dí cuenta de que estaba cayendo en el discurso del infaltable cura Gatica: Yo tendría el mismo grado de verguenza que mi amiga si tuviera que presentar un abstract a un profesor... al menos ella tenía uno preparado.
Dos cosas fueron las que me convencieron de eso. Primero, la pequeñez de mi mundo y segundo, el miedo que tengo a crear conocimiento riguroso. Los lugares que visito durante el día, el mundo material en el que me muevo es tremendamente reducido, siempre las mismas caras, las mismas cosas, las mismas calles.... una rutina insuperable... reflejo de lo limitado de mi racionalidad, que en un arranque de creatividad he denominado racionalidad del fracaso. Bueno y como prueba de este miedo al crear conocimiento del tipo riguroso, es esto... el que este perdiendo el tiempo cual Heideggeriano (si, lo dije y que jaja) escribiendo hueas que no serviran de nada, como el Nietzsche de Parra o un análisis Nietzschiano (nuevamente al baile el bigotudo) sobre las 120 jornadas de Sodoma del Marqués de Sade.
En definitiva y a modo de conlusión el miedo al fracaso establece los limites de mi racionalidad, triste, pero cierto... a este paso nunca llegaré a entender la Crítica de la filosofía del Derecho de Hegel (JAJA).
Si lees esto amiga, te mentí, quise evadir mi realidad e interprete frente a un igual un personaje que satisfacía mis mayores anhelos... no creo que pueda mirarte a la cara después de esto... aunque igual no es pa tanto, si esta huea no es más que una "borrachera" shuer locash e irreverente que vale pico.
Mejor sigo estudiando pa Flores.


